No es Dios de muertos, sino de vivos
Trigésimo segundo domingo (Lc 20,27-38) Jesús ya está en Jerusalén, se ha metido en la “boca del lobo”. Sabe que el centro del poder religioso “mata a los profetas y a los que se le envían”, pero también que Jerusalén es la ciudad de David, la “cumbre de la...










