¿Ves tú con malos ojos que yo sea bueno?
Domingo veinticinco del tempo ordinario (Mt 20,1-16) Seguimos camino de Jerusalén y Jesús está preocupado porque sus discípulos, la comunidad, se están enredando en preguntas, peticiones y comportamientos impertinentes, (“¿quién es el más grande en el reino de...










