Image

Quizá el título de este post parezca fuerte, provocador o injusto… Pero San Ignacio nos recuerda que el buen engaño tiene una buena apariencia, y que cosas muy buenas y sagradas pueden servir o ser utilizadas como engaño, y que personas muy piadosas pueden vivir engañadas…

En tiempos duros para millones de personas y familias, aquí, bien cerca de nosotros, el engaño de la espiritualidad se hace cómodo para algunos, patente e incluso descarado para otros y odioso, muy odioso, para quienes intentamos vivir la espiritualidad del evangelio.

Ese engaño se utiliza para aplacar a los que sufren (aunque cada vez, gracias a Dios, cuela menos la cosa…); basta con pervertir palabras sagradas: paciencia o esperanza son algunas de ellas (paso muchos días en Valencia por delante de una tienda que se llama “Esperanza real”; me picó la curiosidad y me acerqué a ver de qué iba: me bastó con ver lo primero: se vendía un “loft” por la módica cifra de 155.000 euros…). El engaño sirve, y eso sigue colando más, para tranquilizar conciencias y aplacar remordimientos de quienes generan sufrimiento (que, por cierto, están muy molestos con este Papa que incordia más que tranquiliza…) Y el engaño funciona como escape o subterfugio para quienes ignoran el sufrimiento de tanta gente a su alrededor.

Esa espiritualidad tiene unas palabras-clave: paz, sosiego, alegría… No son malas palabras; lo malo es que ignoran otras igual más evangélicas: pobres, compasión, justicia, misericordia… Esa “paz” y esa “alegría” no son, claro está, infinitas: a veces son puestas en cuestión por las “contrariedades” de la vida (es aquello de “los ricos también lloran…”). Contrariedades que se elevan a niveles de crisis cuando el narcisismo las sobredimensiona.

“El Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha ungido para que dé la buena noticia a los pobres”: son las palabras que Jesús recoge de todo el Antiguo Testamento (¡y cuidado que había dónde escoger!) para definir el E/espíritu que le mueve: su espiritualidad.

No creo que el “sosiego” de quienes viven bien o con todo o casi todo resuelto sea buena noticia para los pobres. Me imagino que la buena noticia que esperan es que la gente se movilice contra la injusticia, que se active la compasión auténtica… aunque por ello y en ello se pierda el “sosiego” e incluso la vida… La auténtica alegría cristiana es, como dice San Ignacio, compartir la alegría de Cristo Resucitado y de sus amigos los pobres.

Darío Mollá Llácer sj

Deje sus cometarios

LISTA DE DIFUSIÓN DE WHATSAPP

Reciba información en su móvil, suscribiéndose a nuestra lista de whatsapp.

Grabe en sus contactos de móvil nuestro número 618 46 26 09.

Mándenos un mensaje de whatsapp con su nombre completo y la palabra ALTA.

Siempre que lo desee puede darse de baja enviando un mensaje de whatsapp con la palabra BAJA.

La finalidad de esta Lista es, exclusivamente, para informar de actividades organizadas por el Centro Arrupe.

CALENDARIO

« Mes anterior Septiembre 2020 Mes siguiente »
Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
Sábado
Domingo
31
1
2
3
4
5
6
2
  • 11:00ADORA Y CONFIA
  • 12:00EUCARISTÍA
7
8
9
10
11
12
13
2
  • 11:00ADORA Y CONFIA
  • 12:00EUCARISTÍA
14
15
16
17
18
19
20
3
  • 11:00ADORA Y CONFIA
  • 12:00EUCARISTÍA
  • 20:30EUCARISTÍA JÓVENES
21
22
23
24
25
26
27
4
  • 10:00INICIO EJERCICIOS VIDA DIARIA
  • 11:00ADORA Y CONFIA
  • 12:00EUCARISTÍA
  • 20:30EUCARISTÍA JÓVENES
28
29
30
1
2
3
4